La conducción invernal es un hecho, en la mayoría de las ocasiones inevitable, que requiere ser afrontada con el mayor numero de precauciones posibles.
Una carretera mojada es 2 veces más resbaladiza que una carretera seca. Una carretera nevada es 4 veces más resbaladiza que una carretera seca. Una carretera helada es 8 veces más resbaladiza que una carretera seca.
Conducir en invierno requiere una mayor atención por parte del conductor, la concentración debe ser mayor.
A continuación le enumeramos una serie de consejos para una conducción más segura en esta estación. leer más.
Muchos de vosotros pensaréis que el título es una simpleza, incluso muchos pensaréis que todos sabemos sentarnos al volante, dado que lo hacemos todos los días. No podéis estar más equivocados, ya que un 80 % de los conductores van incorrectamente sentados al volante de sus coches. leer más.